PATA DE PERRO
Inicio / Las Ultimas / Internacionales | Economìa | Policìa | Ciencia y Tecnología | Personajes y Entrevista | Invitadas/ Denuncia Ciudadana | Foro /

Inmarcesible
Casa Presidencial
Columna por un Momento
ParadigMas



 



Niño del pueblo
Marzo 13, 2012




POR RAMIRO GÓMEZ-LUENGO

Con más de 430 años de velar por el destino de su gente, el Niño Pa es la representación misma de amor, fe, cultura y religión que recorre incansable los hogares de todos los barrios y pueblos de Xochimilco, donde es venerado con alegría y fervor, ya que su servir es interminable.

Reconocido también como el Niño Peregrino o el Niño del Pueblo, debido a que no pertenece a la Iglesia Católica, sino que es custodiado por los habitantes xochimilcas, cada año cambia de mayordomía un 2 de febrero, día de la Candelaria. 

La imagen es querida y respetada por el pueblo xochimilca que lo ha arropado y cuidado durante siglos, y la gente lo busca y le reza porque les cumple sus peticiones cuando la fe es inamovible.

Tan sólo en la actualidad hay mayordomos en lista de espera para recibir al niño en sus hogares hasta el 2035, y se ha sabido de familias que tuvieron que aguardar más de 50 años para hospedarlo, lo cual se considera el mayor honor al que se pueda aspirar en Xochimilco.

Debido a su antigüedad y a la falta de certeza de su origen, la tradición oral le ha forjado historias y mitos que forman parte de su identidad y encanto.

Su historia

La probabilidad de que la imagen del Niño Pa fuese fabricada con madera de naranjo, como reveló el testamento de don Martín Serón y Alvarado, fue rechazada en lo años 70, cuando una persona devota cayó accidentalmente y le destruyó un dedo.

Tras los estudios realizados, se confirmó que el material con el que había sido elaborado era de madera de chocolín, en los talleres de San Bernardino de Siena, por los siglos XVI o XVII.

Otra historia inverosímil señala que por el año de 1940, gente piadosa imprudentemente dejó caer al Niño en el fondo de un acalotillo, o canal, en el barrio de San Antonio Molotlan, y que tras una búsqueda ineficaz, la imagen misteriosamente desapareció.

Sin embargo, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descartó la versión de que éste sea la segunda imagen del Niño Pa que se adora, puesto que un estudio reciente arrojó que la madera de la escultura tiene más de 400 años.

Empero, el Niño Pa tiene varias réplicas, algunas de proporciones y rasgos parecidos al original, y pertenecen a las familias que han sido mayordomas; sin embargo, la escultura que se venera tiene características especiales que la hacen distinta a las otras.

Con sus tres potencias de fino metal que se desprenden de su cabeza, cual rayos de luz para formar su aureola, esparce vibraciones de bondad, salud y riqueza, aunque su rostro, debido a su severidad, es imponente.

Existen narraciones asombrosas del qué hacer del Niño Pa y una de las leyendas más emotivas dice que juega con sus juguetes en la noche del Día de Reyes.

Algunos mayordomos afirman haber visto sus juguetes dispersos por el piso de su recámara, como lo hace todo niño inquieto.

En la noche del 30 de abril, el Día del Niño, éste cumple sus entretenimientos infantiles después de asistir a la kermesse en su honor. El Niño Pa tiene un diminuto arlequín que la fantasía da por cierto que lo hace sonar melodiosamente por las noches.

También comentan, quienes lo han visto en sueños, que el Niño camina para visitar a sus devotos enfermos más necesitados; cuando lo hace, sus pequeños zapatos quedan tallados por el pavimento del camino.
Se le atribuyen numerosos milagros, como la sanación de los enfermos o llevárselos a una mejor vida si no tienen esperanza de sobrevivir.

La gente lo visita de varias partes de la ciudad y el país para pedirle que les ayude a resolver sus problemas, ya que según los vecinos de Xochimilco, al rezarle y solicitarle algún favor, lo cumple.

También se dice que el niño ha curado enfermos terminales y regresado la paz a miles de hogares.

Los vecinos afirman que el color de sus mejillas cambia a un tono pálido cuando está triste, a uno más agradable cuando está alegre; en ocasiones, sonríe dejándose llevar por la levedad de viento, y en otras, su cuerpecillo se hace pesado.

A quienes con fe y devoción aceptan ser sus mayordomos o donarle una posada, pero carecen de recursos económicos, el fervor y el amor a la imagen los colma de todo lo necesario para la realización de sus compromisos. Por el contrario, si su demostración es fingida, el Niño corresponde con moderación.

Investigadores del INAH cuentan que después de la conquista de Hernán Cortés, la orden de los Franciscanos convirtió a los xochimilcas a la religión católica, pero que en ese proceso de evangelización alguien talló al Niño Pa y le colocó la figura de un dios xochimilca, con el fin de seguir venerando a las antiguas deidades.


(rluengo4@hotmail.com)

De topes contra la realidad



Gloria in Excelsis



Post mortem





Rencontrando al campeón

-- 1a. y 2 Partes --



Rencontrando al campeón

-- 3a. Parte --




El Nivel
--1a. parte ---

El Nivel
--2a. parte ---



El Nivel
--3a. parte ---



Todo menos placer

 
 
El contenido de los artículos es responsabilidad exclusiva de los autores. Todos los derechos están reservados.
Queda prohibida la reproducción parcial o total del material publicado.
 Reportajes Metropolitanos - Derechos Reservados © 2006  www.reportajesmetroplitanos.com.mx