MARITZA

 

Por ELVIA ANDRADE BARAJAS

Desde que tengo uso de razón empecé a sentir más atracción por las mujeres que por los hombres.  Vivía en una familia cristiana, y eso me encerrada.  No entendía lo que sentía, hasta radicarme en Aguazul, Casanare, Colombia, entre los 16 y 17 años, empecé a darme cuenta lo que pasaba y que no era un bicho raro ni un demonio  y que no estaba enferma como de pronto algunas personas te hacen creer, comenta Maritza Castro, representante de la comunidad LGBT de esa población colombiana, al relatar la historia de su vida lésbico gay.

 

Cuando entendí que tenía una orientación sexual diferente fue muy difícil porque tuve que enfrentarlo sola, por temor a perder mi familia, por el qué dirán, por el miedo de perder la familia, amigos, ya que nos han enseñado que la familia es hombre, mujer e hijos; pero en realidad, va más allá también existen las parejas del mismo sexo, afirma Maritza, fotografa de profesión nacida el 1 de marzo hace 36 años en Boyacá, Colombia, al agregar:

 

Cuando mi familia se enteró para mí las cosas fueron muchísimo más más fácil, fue como salir del closet a la luz pública y decir, bueno, soy lo que soy y lo único que me importa en este momento es el apoyo familiar.

 

Para mi mamá conocer la verdad fue un proceso bastante difícil. El primero que se enteró fue mi hermano mayor y luego mi hermana. Yo soy la menor de tres hermanos.

 

Fueron ellos quienes hablaron con mi mamá y le contaron que se habían dado cuenta que a mí no me gustaban los hombres, sino las mujeres, añadió Maritza.

 

Para ella fue “un tortazo”, creo que esto les pasa a todos los papás. No es lo que esperaban.

 

Para mi mamá fue un proceso bastante fuerte aceptarlo.  Ahora nos sentamos y hablamos del tema abiertamente, tranquilamente.  Toda mi familia lo ha aceptado y para mí fue un amortiguador a tanta discriminación y acoso que sufrí por parte de la sociedad, en el trabajo,  con los amigos,  porque no es fácil “salir del closet” .

 

¿Qué es lo más traumático que has sufrido y no se lo desearías a nadie?

 

Lo más fuerte que eh sufrido fue al buscar trabajo y encontrarme con un jefe que frente a mucha gente llegó a grito y dijo que no quería maricones, gente rara en su oficina.

 

De pronto me sentí mal, no fue vergüenza de lo que soy, sino que me sentí muy mal por su reacción tan homofóbica, tan radical al referirse así de mí.

 

¿En Colombia hay discriminación a la comunidad lésbico gay, tienen leyes que los defiendan?

 

En Colombia hay leyes, pero desafortunadamente no se hacen cumplir, o hay personas que al hacerlas cumplir, las matan, las encarcelan, les pasan muchas cosas.

 

Ese es el problema, la violencia en contra de la comunidad gay sigue avanzando. No se ha detenido.

 

Por eso precisamente muchas personas no han salido del closet, por el miedo al rechazo familiar, perder oportunidades laborales, amigos, que en mi caso, gracias a Dios,  es más los que he ganado que los que he perdido, porque  no me quedo callada,  muestro lo que soy.

 

Con la aceptación y apoyo de mi familia me siento libre de expresarme, y de pronto ir a una reunión y decir pertenezco a X comunidad y listo.

 

 

¿A qué edad tienes tu primera pareja y cómo ha sido tu vida amorosa?

 

Mi primera pareja llegó a los 19 años. Con ella estuve cuatro años, pero entonces mi familia no sabía sobre mis tendencias y no tenía libertad para salir y compartir con esa persona, por miedo a mis papás, aunque mi mamá ya tenía sospechas; por ahí dicen que el primer amor pega duro y sí, al separarnos causó mucho daño, fue algo muy duro.

 

Después estuve con otra persona tres años; pero como dicen la tercera es la vencida y en mi caso es cierto.  Es con la persona con quien estoy ahora desde hace 7 u 8 años y estoy muy feliz.

 

Con ella he tenido un cambio drástico porque antes mi vida, y no me enorgullece decirlo, pero sí lo tomo como un ejemplo de vida, era un desastre.

 

No le encontraba sentido a nada.  Lo mío era la vagancia, los amigos, la rumba o sea cada ocho días era un desorden total.  Me descuidé como persona, como ser humano o sea era pura pachanga

 

¿Consumías drogas?

 

No, pero no niego que las tuve en frente, en mis manos, estuve rodeada de personas que la consumían pero pues gracias a Dios no llegué hasta allá.

 

¿Has estado con un hombre?

 

No.  No me corre ni brisa.  Tuve pareja hombre, pero no, yo dije no es lo mío.

 

¿Eres mujer mujeriega?

 

Tuve un lapso en el que sí, pero llega la persona a la que no le tiembla la rienda, como dicen aquí en el Llano colombiano y te cambia, entonces entiendes que para el amor no importa el sexo ni la edad.  Es un sentimiento y si es correspondidos eres muy feliz. 

 

¿Y, la Iglesia, Dios, la religión que significan para ti?.

 

Dios esta en nuestro corazón ❤ no es necesario ir a la Iglesia para sentirlo y mucho menos hablar con él.

 

 

 

Un día fui con alguien a una iglesia, y  el pastor o cura en su sermón dijo  que iba a reprender a todo espíritu de la droga y del  homosexualismo, como si fuera un demonio.

 

Pero el homosexualismo no es un demonio ni tampoco nadie se va a condenar por eso.  Es una forma de vivir, pensar y sentir diferente; no todos somos iguales.

 

En muchas religiones predican que las personas con orientación sexual diferente no no deben estar ahí.  Creen que es contagioso y es ahí, en la Iglesia, donde empieza la discriminación, que provoca sentimientos encontrados en las personas con preferencias diferentes, orillándolas hasta el suicidio, como ocurrió recientemente con una chica de Aguazul.

 

No somos diferentes, todos somos iguales, somos seres humanos, creados por un mismo Dios y el solo hecho de pensar y sentir diferente, no nos hace diferentes.

 

Podemos estudiar, ser profesionales y grandes seres humanos como lo son las personas heterosexuales.

 

Por eso debe haber tolerancia y aprender a convivir con quienes tienen inclinaciones o esos gustos diferentes, deben verlos como personas normales.

 

No somos bichos raros, no somos demonios, no somos enfermos, somos creados por el mismo Dios y podemos tener las mismas oportunidades que tienen los heterosexuales.

 

Pedimos más tolerancia, más empatía y que se hagan cumplir las leyes, sostiene Maritza, Representante de la Comunidad Lésbico Gay en Aguazul, Casanare, Colombia.

 

29/06/2024.


eab_elya@yahoo.com.mx
reportajesmetropolitanos@gmail.com