TREN INTERURBANO MEXICO-TOLUCA

 

 

Por ELVIA ANDRADE BARAJAS

* Inicia primera etapa en septiembre 2023


CIUDAD DE MEXICO, Estados Unidos Mexicanos, 18 de julio de 2023.-Es como una adivinanza. Lleva su nombre, pero no llega ahí.  Lo inició el ex presidente priista Enrique Peña Nieto, pero lo concluirá su sucesor el morenista Andrés Manuel López Obrador.  Se dijo que iba a costar unos 50 mil millones de pesos, máximo, pero se han gastado más de 100 mil millones de pesos en la obra que a lo largo de nueve años de construcción, ha enfrentado una lluvia de demandas por despojo de tierras comunales y ejidales, así como por deforestar la Marquesa, Metepec y Santa Fe, además de dañar el medio ambiente, la flora y fauna de la región.

 

Pero, por fin empieza verse la luz en el túnel y hoy el presidente López Obrador acompañado por funcionarios de su gobierno, el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, quien será su sucesora la morenista Delfina Gómez Alvarez, y el jefe interino de la Ciudad de México, Martí   Batres,y el director de Banobras,  Jorge Alberto Mendoza Sánchez y Manuel Eduardo Gómez Parra, Director  General de Desarrollo Ferroviario Multimodal de la Secretaria de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte, entre otros anunciaron que el 14 de septiembre próximo iniciará la primera etapa.


El director de Banobras, Jorge Méndoza Sánchez, el primer tramo del tren, que va de Zinacantepec a Lerma, empezará a operar el 14 de septiembre de 2023 con cuatro estaciones: Zinacantepec, la estación de Pino Suárez, Toluca Centro, la del Tecnológico-Metepec y la de Lerma.

 

El Tren Interurbano México-Toluca es un proyecto de transporte público que conectará a la zona metropolitana del Valle de Toluca con el oeste de la zona metropolitana del Valle de México.

 

El recorrido de Zinacantepec a Lerma es de 20 kilómetros y será en solamente 16 minutos, y va a existir una frecuencia en cada una de las estaciones cada 10 minutos. El horario inicial será de 6:00 de la mañana a 11:00 de la noche, porque vamos a utilizar las horas de las madrugadas para hacer las pruebas con los otros trenes y también para hacer las pruebas del trazo completo.

 

El tren tendrá una longitud de 57.7 km y siete estaciones en total, con un recorrido de Zinacantepec a Observatorio de 9 minutos. El costo del boleto aún no se ha definido, pero se estima que podría ser de 50 pesos por viaje.El tren será totalmente eléctrico y tendrá una velocidad máxima de 160 km/h.

 

Su construcción fue anunciada el 1 de diciembre de 2012 por el entonces presidente Enrique Peña Nieto como parte de varios proyectos de infraestructura ferroviaria en el país.

 

 

El 7 de julio de 2014 se dio el inicio formal de la obra, que debía concluirse en 2018.

 

Sin embargo, la obra se retrasó por diversos motivos y fue retomada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

El director de Banobras, Jorge Méndoza Sánchez, informó hoy que el primer tramo del tren, que va de Zinacantepec a Lerma, empezará a operar el 14 de septiembre de 2023 con cuatro estaciones:

 

Zinacantepec, la estación de Pino Suárez, Toluca Centro, la del Tecnológico-Metepec y la de Lerma.

 

El tramo restante, que va de Lerma a Observatorio, se espera que esté terminado en diciembre de 2023.


Según la Secretaría de Hacienda, el monto estimado para el Tren Interurbano México-Toluca es de 103 mil 615 millones de pesos.

 

Pero, el director de Banobras dio otra cifra: 97 mil millones de pesos.

 

La cifra de Hacienda representa un incremento del 100.7% en comparación con los 49 mil 768 millones de pesos que inicialmente se estimaron en 2014.

Mendoza Sánchez agregó que este tren va a tener lo último en la tecnología ferroviaria, con 58 kilómetros de vía doble electrificada, de lo cual el 86 por ciento será en un viaducto elevado, siete estaciones, 20 trenes, de los cuales cada uno tiene cinco coches articulados y cada tren tendrá una capacidad de 719 pasajeros, una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora.


Se cuentan ya con los talleres y cocheras para los resguardos y los mantenimientos, y el tiempo de recorrido de punta a punta, de Zinacantepec a Observatorio será de tan sólo 39 minutos, sostuvo.

 

El proyecto ha sufrido retrasos y cambios que han elevado el costo de la obra, que se espera que concluya en 2023 o 2024.

 

Oficialmente no se ha reportado la muerte de trabajadores en la obra del Tren Interurbano México-Toluca

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Sin embargo, se han registrado algunos accidentes que han dejado heridos y al menos un fallecido.

 

El 15 de junio de 2023, un trabajador murió y otro resultó herido al volcarse una grúa telescópica en la obra de ampliación del tren.

 

El 16 de octubre de 2022, seis trabajadores sufrieron un accidente al caerse un emparrillado, de los cuales cuatro fueron trasladados a un hospital.

 

Los retrasos en la obra se han debido principalmente a problemas sociales, como conflictos con ejidatarios y vecinos, así como a cuestiones técnicas y financieras.

 

El Tren será un sistema de transporte accesible para personas con discapacidad motriz.

 

Según la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México, contará con rampas, elevadores, señalización braille y sonora, así como espacios reservados para sillas de ruedas.

 

 

DEFORETACION

 No se ha dado a conocer oficialmente el número de árboles que fueron talados para construir el Tren Interurbano México-Toluca.

 

Pero en 2014 la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ordenó la tala de más de 37 mil árboles del bosque de La Marquesa para abrir paso al tren y supuestamente serían repuestos, pero a la fecha hay deforestación en la zona.

 

Además, se han reportado otros casos de tala o remoción de árboles en las zonas por donde pasará el tren, como en Santa Fe y Observatorio.

 

El proyecto ha sido criticado por su impacto ambiental y social, así como por los retrasos y sobrecostos que ha sufrido.

 

El secretario general de Morena en la entidad en 2014, Félix Santana Ángeles, acusó que el gobierno federal dirigido por el otrora presidente Enrique Peña Nieto, optó por las magnas obras de infraestructura para beneficiar a empresas como Grupo Higa, sin importar el daño ambiental, el despojo a comunidades indígenas y la falta de consenso de la población, tal como ocurre ahora con el Tren Maya, obra magna del presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

Según la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto, se han tomado algunas medidas para mitigar el impacto ambiental del Tren Interurbano México-Toluca, como:

 

- Realizar un programa de reforestación y restauración ecológica en las zonas afectadas por la tala de árboles, con especies nativas y adecuadas al clima y suelo.

 

- Implementar un programa de manejo de residuos sólidos y peligrosos, así como de aguas residuales, durante la construcción y operación del tren.

 

- Instalar barreras acústicas y sistemas de amortiguación para reducir el ruido generado por el tren y evitar molestias a la población y a la fauna silvestre.

 

- Realizar un monitoreo ambiental periódico de los parámetros de calidad del aire, agua, suelo, flora y fauna, así como de los niveles de ruido y vibración.

 

- Establecer un plan de contingencia ambiental para prevenir y atender posibles emergencias o accidentes que puedan afectar al ambiente o a la salud humana.

 

 

 

Sin embargo, estas medidas han sido insuficientes o incumplidas, según han denunciado diversas organizaciones sociales y ambientales, que han señalado los daños irreversibles que ha causado el tren al bosque de La Marquesa, a los manantiales del Valle de México y Toluca, a la biodiversidad y al patrimonio cultural de la región.

 

Por ello, se requiere una mayor participación ciudadana, transparencia y rendición de cuentas en el desarrollo del proyecto, así como una evaluación independiente y actualizada de los impactos ambientales del tren.

 

Algunos de los daños ecológicos que ha provocado el tren interurbano al medio ambiente son los siguientes:


- La tala de más de 37 mil árboles del bosque de La Marquesa, que afectó a la biodiversidad, al ciclo hidrológico y al paisaje natural de la zona.


- El deterioro de ocho manantiales del Valle de México y Toluca, que abastecen de agua potable a millones de habitantes y que fueron contaminados o desviados por las obras del tren.


- La generación de ruido, vibraciones y emisiones de gases con efecto invernadero, que alteran la calidad del aire, el clima y la salud de la población y la fauna silvestre.


- La pérdida de suelo fértil, patrimonio cultural y tejido social, debido al despojo y desplazamiento de ejidatarios, comuneros y vecinos afectados por el trazo del tren.


No se ha dado a conocer oficialmente el número de ejidatarios y comuneros que fueron despojados de sus tierras para la obra del tren interurbano.
El proyecto afectó a más de 20 comunidades indígenas y campesinas de los municipios de Ocoyoacac, Lerma, Zinacantepec, Toluca y Metepec, en el Estado de México. Algunos de los casos más emblemáticos son los siguientes:

 

 

- Los ejidatarios de San Jerónimo Acazulco, que fueron desalojados por la fuerza de sus tierras en 2014 y que aún no han recibido una indemnización justa ni la restitución de sus derechos agrarios.

 

- Los comuneros de San Juan Coapanoaya, que fueron engañados por las autoridades para ceder sus tierras a cambio de una compensación irrisoria y que han denunciado la contaminación de sus manantiales por las obras del tren.

 

- Los ejidatarios de San Mateo Atenco, que fueron obligados a aceptar una permuta de sus tierras por otras de menor calidad y que han sufrido inundaciones por el cambio en el cauce del río Lerma.

 

El Tren Interurbano México-Toluca operará con 30 trenes de cinco vagones cada uno, con una capacidad de transportar a 230 mil pasajeros diarios una vez terminado el sistema.


La capacidad promedio de cada vagón es de 172 personas, toda vez que en dos de ellos hay cupo para 159 pasajeros y en el resto hasta 179, lo que implica que cada convoy podrá trasladar a mil 388 viajeros sentados y a pie.


En horas pico se unirán dos trenes para duplicar la capacidad de traslado a mil 440 pasajeros.


Tendrá siete estaciones, de las cuales dos serán terminales y cinco intermedias. Se distribuirán entre el Estado de México y la Ciudad de México, siendo las siguientes:


Zinacantepec (terminal), ubicada en el municipio del mismo nombre.


Pino Suárez, ubicada en el límite de Metepec y sur de Toluca.


Tecnológico, ubicada en Metepec, cerca de San Mateo Atenco; en un futuro tendrá conexión con el Aeropuerto Internacional de Toluca.


Lerma, ubicada en el municipio del mismo nombre, cerca de Ocoyoacac.


Santa Fe, ubicada en la alcaldía Cuajimalpa.


Vasco de Quiroga, ubicada en Cuajimalpa y límites de Miguel Hidalgo.


Observatorio (terminal), ubicada en la alcaldía Álvaro Obregón, límite con Miguel Hidalgo; tendrá conexión con el Metro (Línea 1 y en un futuro, Líneas 9 y 12).


Según el subsecretario de Transportes, Carlos Morán Moguel, el 14 de septiembre de 2023 se inaugurará el primer tramo del Tren Interurbano México-Toluca, que comprende las estaciones de Zinacantepec, Pino Suárez, Tecnológico y Lerma, en el Estado de México.


Este tramo tendrá una longitud de 36 kilómetros y ofrecerá servicio a 100 mil pasajeros diarios.


El tramo restante, que incluye las estaciones de Santa Fe, Vasco de Quiroga y Observatorio, en la Ciudad de México, se espera que esté terminado en diciembre de 2023.


El TIMT no llega a la ciudad de Toluca.


La estación terminal del tren en el Estado de México es Zinacantepec, que se encuentra a unos 10 kilómetros al oeste de Toluca, y para llegar la capital mexiquense se tendría que tomar otro medio de transporte, como un autobús o un taxi, y ocupar de 18 a 30 minutos para llegar a Toluca.

 

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