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Proverbio de Salomòn


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BENDITO EL QUE VIENE EN NOMBRE DEL SEÑOR
16/03//08

MINERVA LOPEZ MENDEZ
   
HOSANNA

                              
"Señor Jesús,
bendice nuestro hogar
y el amor que nos reúne.
Quédate en medio nuestro
acompañando nuestros dolores y alegrías.
Haz que sintamos tu presencia
todos los días del año.
Ayúdanos a crecer como familia unida
y prepara nuestro corazón para vivir
el camino del amor a los demás
que nos enseñaste con tu vida."

Oración católica.

Del Domingo de Ramos o Pascua Florida al Domingo de Resurrección transcurre el período sagrado del  Cristianismo denominado Semana Santa o Semana Mayor, donde se recuerda la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

La Pascua de Resurrección ocurre el domingo posterior a la primera luna llena tras el equinoccio de primavera. Se calcula empleando la Luna Llena eclesiástica que casi siempre coincide con la Luna llena astronómica.

El Domingo de Ramos marca el fin de la Cuaresma --Domingo de Ramos, Lunes, Martes y Miércoles santos y el inicio del Triduo Pascual, Jueves, Viernes y Sábado, para arribar al glorioso Domingo de Resurrección.

La Iglesia Católica inicia la Semana Mayor con la misa solemne del Domingo de Ramos, en la que se recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, montado en un pollino, aclamado por la multitud que posteriormente lo llevaría a la Crucifixión y Muerte de la que salió victorioso al vencerla el Domingo que celebramos Su Resurrección.

Aunque en los Evangelios no se mencionan plantas, es costumbre la Bendición de los Ramos que en inicialmente fueron de palma blanca y olivo.

 En varios países movimientos ecologistas han llamado a la defensa de la palma blanca, especialmente la de Elche, en España y en México a algunas especies de palma. La Fundación Pro Aves de Colombia promueve la conservación de especies nativas de palma por ser hábitat de loros y guacamayas en peligro de extinción y sugiere la utilización de otra especie de palma para la celebración del Domingo de Ramos.

En México se acostumbra la Bendición de los Ramos, compuestos de palma, manzanilla romero y laurel y en algunos sitios se le añaden claveles o geranios.

Según la tradición católica la Palma simboliza el martirio de Cristo y el Olivo la paz.

Este Domingo de Ramos su Santidad Benedicto XVI ( en 2016 hizo lo propio el Papa Francisco), obispos, cardenales, sacerdotes y muchos fieles en Ciudad del Vaticano portaban ramas de olivo.

Su Santidad, Benedicto XVI expresó en este Domingo de Ramos que, la expulsión de los mercaderes simboliza la creación de "de un nuevo templo: que es Jesucristo mismo, y donde el amor de Dios se inclina sobre los hombres".

"El nuevo templo es promesa del reino de la reconciliación y del amor, que, en comunión con Cristo, se instaura más allá de cualquier frontera."

 El Papa expresó que para "reconocer a Dios" se tiene que "abandonar la soberbia que lleva a alejarse de Dios, como si éste fuera un competidor".

Para "encontrar a Dios" dijo, es necesario "ser capaz de ver con el corazón y  aprender a ver con un corazón joven, que no esté obstaculizado por los prejuicios o cegado por los intereses".


JESUCRISTO
20/03//08

TU NOMBRE PERFUME
 QUE SE DERRAMA POR ENTERO   

MINERVA LOPEZ MENDEZ

El Jueves Santo marca el inicio del Triduo Pascual, corazón de la liturgia de la Semana Mayor e inicia con la misa matutina donde se consagra el Santo Crisma y se bendicen los óleos de los Catecúmenos y de los Enfermos.

El Santo Crisma, representación del Espíritu Santo, está compuesto de aceite de oliva símbolo de Fortaleza y  Abundancia y Bálsamo perfumado para evocar el "suave olor de la vida cristiana"; se utiliza en las ceremonias de Bautizo y Confirmación.  Representa la plena distribución de la gracia de Dios.

En la bendición del Santo Crisma,  se acostumbra que el obispo entone el siguiente canto:

"En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, el darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, Santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que al principio, entre otros dones de tu bondad, mandaste a la tierra a producir árboles frutales entre los que naciese el olivo, suministrador de este licor y fruto que sirviese para este sagrado crisma.

Pues también David, presintiendo con profético espíritu los sacramentos de tu gracia, cantó que con el óleo se alegrarían nuestros rostros, y cuando antaño los crímenes del mundo eran expiados por el diluvio, una paloma demostró una semejanza del futuro don anunciando con la rama de olivo la paz devuelta a la tierra,  lo cual en estos últimos tiempos vemos manifiestamente cumplido, cuando borrados todos los crímenes cometidos por las aguas del bautismo, esta unción del óleo torna nuestros rostros alegres y serenos.

 Por eso también diste mandato a tu siervo Moisés de constituir sacerdote a su hermano Aarón mediante la unción de este ungüento, tras haberse lavado con agua.

Añadióse a éste un más amplio honor cuando tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor, exigió a Juan que le lavara en las aguas del Jordán para que, habiendo enviado el Espíritu Santo desde las alturas a semejanza de paloma sobre tu Unigénito, le proclamaras, por el testimonio de la consiguiente voz, que en él tenías tus mejores complacencias y claramente manifestara que era Aquél a quien el profeta David había cantado como ungido entre todos con el óleo de exultación.

Por ello te pedimos, Señor santo, Padre omnipotente, eterno Dios, por el mismo Jesucristo, tu Hijo, Nuestro Señor, que santifiques con tu bendición a esta criatura para que se mezcle con ella la virtud del Espíritu Santo, cooperando el poder de Cristo, tu Hijo, de quien tomó nombre el crisma con el que ungiste a sacerdotes, reyes, profetas y mártires, a fin de que sea crisma de salvación para quienes renacieren del agua y del Espíritu Santo, y les haga partícipes de la vida eterna y consortes de la gloria celestial.

Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén".

Acto seguido, el obispo mezcla el bálsamo con el aceite de oliva. Luego de la bendición del Santo Crisma, el obispo bendice el óleo de los Catecúmenos y pronuncia la siguiente oración:

"Oh, Dios, remunerador de todo incremento y aprovechamiento espiritual, que por la virtud del Espíritu Santo fortaleces a las rudimentarias almas vacilantes, te pedimos, Señor, te dignes enviar tu bendición sobre este óleo y por la unción de esta criatura concedas a los que vengan al lavatorio de la bienaventurada regeneración, la purificación de alma y cuerpo, para que si algunas manchas de los espíritus enemigos se adhirieron a ellos, desaparezcan al contacto con este óleo santificado, no quede lugar para las malicias del demonio, ningún recurso a los poderes en fuga, ninguna licencia para ocultarse los males en acecho, sino que a tus siervos que vienen a la fe y han de ser limpiados por la acción de tu Espíritu Santo, sea la preparación de esta unción útil para la salvación, que han de conseguir también por la natividad de la regeneración en el sacramento del bautismo.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos, y al mundo con fuego. Amén».

El Óleo para los Enfermos se consagra primero con un exorcismo y después recibe  la bendición:

«Te pedimos, Señor, que envíes desde lo alto de los cielos tu Espíritu Santo el Paráclito a este aceite de la oliva, que, en tu benevolencia, has dignado producir del verde árbol para el fortalecimiento del alma y del cuerpo; que por tu santa bendición sea protección de alma y cuerpo para cuantos reciban la unción con esta medicina celestial y alivie este óleo todos los dolores, todas las debilidades, toda dolencia mental o corporal...
 Sea para nosotros, Señor, unción perfecta, por ti bendita, permanente en nuestras entrañas.

 En el nombre de nuestro Señor Jesucristo."

Al terminar la misa crismal de la mañana del Jueves Santo, el obispo exhorta a los sacerdotes al uso sagrado de los óleos santos. La Iglesia designó la mañana del Jueves Santo como único día del año para consagrarlos.
En la tarde del Jueves Santo se celebra una sola misa en la que el obispo o sacerdote celebra la Ultima Cena, en remembranza de lo hecho por Jesús con los apóstoles, cuando instituyó la comunión. Los sacerdotes presentes reciben la eucaristía de manos del obispo.

Posteriormente, al cantar el Gloria se tocan las campanas, mismas que no se entonarán sino hasta el Gloria de Pascua, el Domingo de Resurrección.

En la misa de Jueves Santo se omiten el beso de la paz y del anillo episcopal antes de tomar la comunión, en recuerdo de la traición de Judas quien entregó al Salvador con un beso . Se omite también el beso del anillo episcopal para recordar la afrenta que Jesús recibió de uno de los mismos apóstoles .

El lavatorio de los pies, obligatorio según la liturgia del Jueves Santo, rememora la humildad y caridad de Cristo ante sus discípulos durante la Ultima Cena cuando los exhortó a amarse los unos a los otros como el los ama.

Según la liturgia católica "con el óleo de los catecúmenos se extiende el efecto de los exorcismos, pues los bautizados se vigorizan, reciben la fuerza divina del Espíritu Santo, para que puedan renunciar al mal, antes de que renazcan de la fuente de la vida en el bautizo."

El óleo de los catecúmenos se usa en los sacramentos del bautismo,  confirmación y de ordenación sacerdotal

El color del dicho óleo es verde amarillo.

En el óleo de los enfermos el acto de unción, antes llamado extremaunción, el Espíritu Santo vivifica y transforma enfermedad y muerte en sacrificio. Este óleo santo de utiliza para remediar las dolencias de alma y cuerpo de los enfermos.

El acto de la unción posee varios significados simbólicos,  pues el aceite significa abundancia y alegría, purificación, curación, y quien es ungido con óleo sagrado recibe fuerza y santidad.

Según la doctrina católica, "todas estas significaciones de la unción con aceite se encuentran en la vida sacramental. La unción antes del Bautismo con el óleo de los catecúmenos significa purificación y fortaleza; la unción de los enfermos expresa curación y el consuelo.

La unción del santo crisma después del Bautismo, en la Confirmación y en la Ordenación, es el signo de una consagración. Por la Confirmación, los cristianos, es decir, los que son ungidos, participan más plenamente en la misión de Jesucristo y en la plenitud del Espíritu Santo que éste posee, a fin de que toda su vida desprenda "el buen olor de Cristo".

 
PERDONALOS SEÑOR
21/03//08




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MINERVA LOPEZ MENDEZ

En el marco del Triduo Pascual, el Viernes Santo es el clímax de los Evangelios. En la liturgia de este día se concentra el momento más importante Pasión del Salvador, quien ofrenda Su vida en la cruz, luego de la Oración del Huerto que según la tradición se efectuó en Getsemaní, que significa lagar de aceite o sitio donde se prensan aceitunas.

Entregado a las autoridades romanas por la turba que pedía a gritos su crucifixión, es condenado a muerte, con lo cual se cumplió la palabra de los profetas, en un juicio a ojos humanos, por demás injusto.

Pilatos dijo a la muchedumbre que no encontraba en el Nazareno delito alguno, razón por la cual en un aguamanil que pidió acercar al podio donde se dirigía a la multitud enfurecida, se lavó las manos.
El Vía Crucis, Camino de la Cruz o también llamado Vía Dolorosa, se instaura en Viernes Santo a partir del siglo XII cuando San Francisco de Asís lo instituye; consiste en catorce "estaciones" que recuerdan los momentos álgidos del camino de Jesús al Gólgota donde fue crucificado.

La liturgia del Viernes Santo incluye el Sermón de las Siete Palabras:

"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen." Lc. 23.34

"En verdad, en verdad te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso". Lc. 23.43

"Mujer, he ahí a tu hijo; hijo he ahí a tu madre." Jn. 19.26-27

"!Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?" Mc. 15.34: Mt. 27.46

"Tengo sed." Jn. 19.28

"Todo está cumplido". Jn. 19.30

"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu." Lc. 23.40

Luego de la meditación sobre las Siete Palabras, el obispo oficiante procede a la Adoración de la Cruz, mostrándola a los fieles reunidos para simbolizar que el instrumento de la muerte de Jesús, afrenta destinada solo a los criminales, se ha convertido en instrumento de redención humana y parece indicar a los creyentes que, quien se acerque a Jesús lo encontrará con los brazos abiertos.

En Viernes Santo no se celebra misa alguna, tampoco el día siguiente: el altar se encuentra sin ornamentos, candelabros o manteles. Los sacerdotes visten de color rojo, símbolo de la sangre y martirio de Jesús.

La liturgia del Viernes Santo se acostumbra celebrar entre las 3 y las 6 de la tarde, para coincidir con el momento que, según las escrituras, se produjo la crucifixión y muerte de Cristo.

La Liturgia de las Horas comienza con el siguiente himno:

"Quién es este que viene,
recién atardecido,
cubierto por su sangre
como varón que pisa los racimos?

¿Quién es este que vuelve,
glorioso y malherido,
y a precio de su muerte
compra la paz y libra a los cautivos?

Se durmió con los muertos
y reina entre los vivos;
no le venció la fosa,
porque el Señor sostuvo a su elegido.

Anunciad a los pueblos
qué habéis visto y oído;
aclamad al que viene
como la paz, bajo un clamor de olivos."

En la liturgia del Viernes Santo predomina el lamento: “Se han aliado contra mí los reyes de la tierra”, “Han buscado contra mí testigos falsos”, “Se han repartido mis vestidos y se han sorteado mi tunica"

La Pasión y Muerte de Jesucristo ha inspirado a poetas y escritores, escultores, cantantes, músicos, compositores.

Uno de los sonetos más bellos de la lengua española, denominado A Cristo Crucificado, fue compuesto por el fraile agustino Miguel de Guevara Aceves, (1585-1646) quien evangelizaba en ese entonces en la provincia de Michoacán:

"No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

¡Tú me mueves, Señor! Muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme en fin, tu amor, y en tal manera
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera."

El padre Raniero Cantalamessa afirma que un antiguo himno latino, el Ave Verum, escrito en el siglo XIII por el Poeta Eucarístico, Santo tomas de Aquino, parece señalar el vínculo entre la Eucaristía y la Cruz. Era costumbre cantar el Ave Verum durante la elevación de la hostia.

El padre Raniero Cantalamessa considera conveniente cantarlo para "saludar la elevación de Cristo en la Cruz.".
Años después de escrito el Ave Verum, Wolfang Amadeus Mozart compuso la música de este himno, cuya letra es la siguiente:

"Salve, cuerpo verdadero,

nacido de María Virgen.
verdaderamente atormentado,
inmolado en la cruz por el hombre, 

de cuyo costado traspasado 
manó agua y sangre. 


Sé para nosotros prenda 
en el trance de la muerte. 


¡Oh Jesús dulce,

oh Jesús piadoso, 

oh Jesús hijo de María!"


En la tesis de Jesús Cerda Cruz para obtener el grado de Maestro en Ciencias Penales, denominada "Análisis y Valoración Jurídica del juicio penal en contra de Jesús de Nazaret" , Universidad Autónoma de Tamaulipas, Facultad de Comercio, Administracion y Ciencias Sociales de Nuevo Laredo, (www.ecologia-social.org/pdfpensamiento) el autor señala entre otros aspectos "Veintitrés causas legales, que motivan el derecho de Jesús de Nazaret de haber interpuesto el recurso de apelación en los dos interrogatorios en su contra, con motivo de los actos violación al derecho procesal penal judío:"

"1.- No tuvo abogado defensor.

2. - Estuvo ausente, de parte de cada miembro del Senado, el
deber de conciencia.

3. - Idea preconcebida de la aplicación de la pena de muerte.

4. - Se empleó a un traidor, lo cual es contrario al Derecho
judío, que prohibe el empleo de soplones.

5. - Violación de domicilio en el arresto al entrar sin
autorización a propiedad privada.

6.- Arresto fraudulento en Getsemaní sin orden formal de
detención, y usurpación del ejercicio de este derecho que
era exclusivo de Roma.
7. -En el fondo, no se buscaron antecedentes personales del
reo, ni de su origen; nadie los preguntó.

8. -No existían cargos de acusación, tuvieron que esforzarse
por idearlos.

9.- Procedimiento fuera de la jurisdicción y de la competencia
de las autoridades judías por tratarse de un asunto penal
en el que éstas pretendían aplicar la pena capital, derecho
exclusivo de la autoridad romana.

10.- Conducido atado ante el ex presidente y el presidente del
Senado judío, Anás y José Caifás.

11. -Interrogatorio de parte del ex presidente del Senado
violando el derecho delinculpado a no declarar.

12. -Interrogatorio judío fuera del lugar oficial para la
celebración de los procesos.

13. - Interrogatorio judío violatorio del principio de
diurnidad, por haberse celebrado durante la noche,
existiendo prohibición expresa.

14. -El reo aportó pruebas que desvirtuaron todas las
acusaciones formuladas.

15. - No se sometieron a examen los caracteres mesiánicos
atribuidos al indiciado.

16.- Sentencia de muerte por un concepto judío erróneo de
Hijo de Dios, acusando al reo del delito de blasfemia.

17. - Cargos no demostrados, por lo cual la sentencia fue
incongruente con los interrogatorios.

18.- La ley judía no contiene la pena del suplicio de la cruz.

19. - La sentencia no fue una condena jurídica, sino una mera
acusación.
20.- No hubo fallo de un juicio penal, sino confabulación de
una muerte.

21.- Proceso viciado de nulidad, premeditado, habiéndose
empleado medios coactivos para dictar un fallo criminal.

22.- La condena surgió sin haber sido oído y vencido en juicio.

23. No se tuvo en cuenta el derecho de apelación"

Jesús Cerda Cruz también señala en la tesis de referencia "Treinta y cuatro causas legales que motivan el derecho de Jesús de Nazaret de haber interpuesto el recurso de apelación en el juicio penal instruido en su contra con motivo de los actos violatorios alderecho procesal penal romano", entre ellas, las siguientes:

"1. Los judíos fueron acusadores y jueces ante el pretorio.
2. No tuvo abogado defensor.
3. El procurador de justicia, por error judicial, no usó la prerrogativa de consignar el caso al tribunal senatorial de Roma.
4. Todo el procedimiento fue administrado judicialmente por enemigos del reo.
5. Las resoluciones injustas fueron dictadas por la multitud, obediente de sus patrones judíos, y no por el juez.
6. La declaración indagatoria, así como todo el proceso penal, favorece plenamente al inculpado, probando su inocencia.
7. No se siguió un procedimiento legal previo, fundado, al no haberse cumplido con las formalidades de ley.
8. Fue un procedimiento sin análisis ni síntesis, procedimientos necesarios para juzgar.
9. Estuvo ausente, de parte de la autoridad, el deber de conciencia.
10. El proceso estuvo viciado de nulidad, fue premeditado, habiéndose empleado medios coactivos para dictar un fallo criminal.
11. El problema no fue propuesto; el juicio no se planteó en sus elementos de indagación y elaboración; dominó en él la prevención y la intención deliberada.
12. El juicio fue sumarísimo, apresurado, parcial y de mala fe."

La liturgia del Viernes Santo concluye con la oración después de la comunión, seguida por otra de bendición, sin despedida, bendición ni canto final. Los fieles se retiran en silencio.

 
Y EL MADERO DE LA CRUZ SE ESTREMECIO
22/03//08


CAPILLA ABIERTA

MINERVA LOPEZ MENDEZ

Decían los abuelos que a la hora nona un silencio de plomo desciende  sobre la tierra. Rasga el cielo el imponente rayo, tiembla la tierra.  las nubes descargan la tormenta. El sol se obscurece ante Jesús, Luz de Luces que  a punto de ocultarse exclama: Todo se ha cumplido. Mana sangre y agua el costado de Jesús atravesado por la espada de Longinos.  El trémulo canto del ruiseñor ha huido.  Jesús, el Cordero Pascual, ha sido inmolado.

Cuenta la tradición que entonces se abrieron los infiernos y el maligno campeó triunfante sobre la tierra oscurecida.

María, transida de dolor, vela.  La Madre del Redentor acoge en su regazo el cuerpo sin mácula del hijo amado. Sus lágrimas solo se atemperan al recordar la promesa que su corazón atesora.  Sabe y no duda que la aurora llegará, que Cristo resucitará; Él se lo ha dicho. Recuerda que la Cruz y la Pascua una sola cosa son.  Sabe, calla y espera.

Francisco de Quevedo y Villegas, poeta español (1580-1645) escribió el siguiente poema llamado Semana Santa o Lamentación a la Muerte de Nuestro Señor Jesucristo:

"Si te alegra, Señor, el ruido ronco
de este recibimiento que miramos,
advierte que te dan todos los ramos,
por darte el viernes más desnudo el tronco.

¿A dónde vas, Cordero, entre las fieras,
pues ya conoces su intención villana?
Todos, enfermos, te dirán "¡Hosanna!"
Y no quieren sanar, sino que mueras.

Hoy te reciben con los ramos bellos
(aplauso sospechoso, si se advierte),
pero otra noche, para darte muerte,
te irán con armas a buscar en ellos.

Y porque la malicia más se arguya
de nación a su propio rey tirana,
hoy te ofrecen sus capas, y mañana
suertes verás echar sobre la tuya.

Si vas en tus discípulos fiado,
como de tu inocencia defendido,
del postrero de todos vas vendido,
y del primero, cerca de negado.

Mal en los huertos tu piedad pagamos:
tu paz con las olivas se atropella,
pues son tu muerte, y fue la causa de ella
la primera fruta y los primeros ramos".

 
El Papa Benedicto XVI ha dicho en una meditación del Sábado Santo, que "sobre las tinieblas de los corazones brilla su luz", que "a través del naufragio del viernes santo, a través del silencio mortal del sábado santo,  pudieron comprender los discípulos quién era Jesús realmente y  qué significaba verdaderamente su mensaje. Dios debió morir por  ellos para poder vivir de verdad en ellos. La imagen que se habían  formado de él, en la que intentaban introducirlo, debía ser  destrozada para que a través de las ruinas de la casa deshecha  pudiesen contemplar el cielo y verlo a él mismo, que sigue siendo la  infinita grandeza.

" Necesitamos las tinieblas de Dios, necesitamos el silencio de Dios para experimentar de nuevo el abismo de su  grandeza, el abismo de nuestra nada, que se abriría ante nosotros  si él no existiese."

Su Santidad Benedicto XVI en la citada meditación  también afirma que "el ocultamiento de Dios en este mundo es el  auténtico misterio del sábado santo, expresado en las enigmáticas  palabras: Jesús «descendió a los infiernos». La experiencia de  nuestra época nos ayuda a profundizar en el sábado santo, ya que  el ocultamiento de Dios en su propio mundo —que debería alabarlo  con millares de voces—, la impotencia de Dios, a pesar de que es el  todopoderoso, constituye la experiencia y la preocupación de  nuestro tiempo.

 "Pero, aunque el sábado santo  expresa íntimamente nuestra situación, aunque comprendamos  mejor al Dios del sábado santo que al de las poderosas  manifestaciones en medio de tormentas y tempestades, como las  narradas por el Antiguo Testamento, seguimos preguntándonos qué  significa en realidad esa fórmula enigmática: Jesús «descendió a los  infiernos».

 " Seamos sinceros: nadie puede explicar verdaderamente  esta frase, ni siquiera los que dicen que la palabra infierno es una  falsa traducción del término hebreo sheol, que significa simplemente  el reino de los muertos; según éstos, el sentido originario de la  fórmula sólo expresaría que Jesús descendió a las profundidades  de la muerte, que murió en realidad y participó en el abismo de  nuestro destino. Pero surge la pregunta: ¿qué es la muerte en  realidad y qué sucede cuando uno desciende a las profundidades  de la muerte? Tengamos en cuenta que la muerte no es la misma  desde que Jesús descendió a ella, la penetró y asumió; igual que la  vida, el ser humano no es el mismo desde que la naturaleza humana  se puso en contacto con el ser de Dios a través de Cristo.

"Antes, la  muerte era solamente muerte, separación del mundo de los vivos y  —aunque con distinta intensidad— algo parecido al «infierno», a la  zona nocturna de la existencia, a la oscuridad impenetrable. Pero  ahora la muerte es también vida, y cuando atravesamos la fría  soledad de las puertas de la muerte encontramos a aquél que es la  vida, al que quiso acompañarnos en nuestras últimas soledades y  participó de nuestro abandono en la soledad mortal del huerto y de  la cruz, clamando: «¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has  abandonado?»

"Cuando un niño ha de ir en una noche oscura a  través de un bosque, siente miedo, aunque le demuestren cien  veces que no hay en él nada peligroso. No teme por nada  determinado a lo que pueda referirse, sino que experimenta  oscuramente el riesgo, la dificultad, el aspecto trágico de la  existencia. Sólo una voz humana podría consolarle, sólo la mano de un hombre cariñoso podría alejar esa angustia que le asalta como  una pesadilla.


"Existe un miedo —el miedo auténtico, que radica en  lo más íntimo de nuestra soledad— que no puede ser superado por  el entendimiento, sino exclusivamente por la presencia de un  amante, porque dicho miedo no se refiere a nada concreto, sino que  es la tragedia de nuestra soledad última. ¿Quién no ha experimentado alguna vez el temor de sentirse abandonado?  ¿Quién no ha experimentado en algún momento el milagro  consolador que supone una palabra cariñosa en dicha  circunstancia?

"Pero cuando nos sumergimos en una soledad en la que resulta imposible escuchar una palabra de cariño estamos en  contacto con el infierno. Y sabemos que no pocos hombres de  nuestro mundo, aparentemente tan optimista, opinan que todo  contacto humano se queda en lo superficial, que ningún hombre  puede tener acceso a la intimidad del otro y que, en consecuencia,  el sustrato último de nuestra existencia lo constituye la  desesperación, el infierno.

"¿Que es el Seol? Jean Paul Sartre lo ha expresado literariamente  en uno de sus dramas, proponiendo, simultáneamente, el núcleo de  su teoría sobre el hombre. Y de hecho, una cosa es cierta: existe una noche en cuyo tenebroso abandono no resuena ninguna voz  consoladora; hay una puerta que debemos cruzar completamente  solos: la puerta de la muerte. Todo el miedo de este mundo es, en  definitiva, el miedo a esta soledad. Por eso en el Antiguo  Testamento una misma palabra designaba el reino de la muerte y el  infierno: sheol. Porque la muerte es la soledad absoluta. Pero aquella soledad que no puede iluminar el amor, tan profunda que el  amor no tiene acceso a ella, es el infierno.

«Descendió a los infiernos»: esta confesión del sábado santo  significa que Cristo cruzó la puerta de la soledad, que descendió al  abismo inalcanzable e insuperable de nuestro abandono. Significa  también que, en la última noche, en la que no se escucha ninguna  palabra, en la que todos nosotros somos como niños que lloran,  resuena una palabra que nos llama, se nos tiende una mano que  nos coge y guía. La soledad insuperable del hombre ha sido  superada desde que él se encuentra en ella. El infierno ha sido  superado desde que el amor se introdujo en las regiones de la  muerte, habitando en la tierra de nadie de la soledad. En definitiva,  el hombre no vive de pan, sino que en lo más profundo de sí mismo  vive de la capacidad de amar y de ser amado. Desde que el amor  está presente en el ámbito de la muerte, existe la vida en medio de  la muerte. «A tus fieles, Señor, no se les quita la vida, se les  cambia», reza la Iglesia en la misa de difuntos.

 "Nadie puede decir lo que significa en el fondo la frase:  «descendió a los infiernos». Pero cuando nos llegue la hora de nuestra última soledad captaremos algo del gran resplandor de este  oscuro misterio. Con la certeza esperanzadora de que en aquel instante de profundo abandono no estaremos solos, podemos  imaginar ya algo de lo que esto significa. Y mientras protestamos contra las tinieblas de la muerte de Dios comenzamos a agradecer esa luz que, desde las tinieblas, viene hacia nosotros."

La Muerte de Jesús de Nazareth  en la Cruz ha sido expresada en versos por los poetas castellanos.

El siguiente, pertenece  a "Un cofrade sevillano":

 "La blanca Luna se para
al verte en la Cruz pendiente
y un rayo de su luz clara
besa tu divina frente
y hace de plata tu cara
cuando pasas por el puente
¡Ay Cachorro de Triana!"
 

La poeta mexicana Sor Juana Inés de la Cruz,  escribió el soneto  "A la sentencia que contra Cristo dió Pilatos": 

"Firma Pilatos la que juzga ajena
sentencia, y es la suya: ¡Oh caso fuerte!
¿Quién creerá que firmando ajena muerte,
el mismo juez en ella se condena?

La ambición, de sí tanto le enajena
que con el vil temor, ciego, no advierte
que carga sobre sí infausta suerte
quien al justo sentencia a injusta pena

¡Jueces del mundo, detened la mano!
¡Aún no firméis!, mirad si son violencias
las que os pueden mover de odio inhumano.

Examinad primero las conciencias:
mirad no haga el juez recto y soberano
que en la ajena, firméis vuestras sentencias."
 

El sábado Santo,  por la noche se celebra la Vigilia Pascual que consta de cuatro ritos: Lucernario, Liturgia de la Palabra, Liturgia Bautismal, Liturgia Eucarística.

El encendido del Cirio Pascual o Lucernario en la vigilia pascual anuncia la luz de Cristo, la luz del mundo.  Suele interpretarse como la renovación de nuestra luz interna recordarnos que somos luz, que en nosotros habita la chispa divina que nos da vida.

En el Sábado Santo, antes llamado Sábado de Gloria, se consagran el fuego y el agua. 

En algunos lugares de la cristiandad, en la noche del sábado santo se acostumbra bendecir el cirio pascual, agua y sal. Después de la bendición del agua, se le incorpora un poco de sal para convertirla en agua lustral. Se considera al fuego elemento masculino, asociado al sol y al arcángel San Miguel y al agua, elemento femenino, asociado a la luna y al Arcángel Gabriel.

Luego de la bendición del Fuego Nuevo inicia la procesion pascual y el canto de La Angélica, larga oración que se canta sin interrupción alguna.

 Posteriormente se bendice el agua bautismal, continúa con la renovación de las promesas del bautismo, la liturgia eucarística de la santa noche de pascua, la lectura de la Epístola de San Pablo a los Colonenses, Cap. III,  la continuación  del Santo Evangelio, San Mateo, Capítulo XVIII.

 Después de la comunión y las abluciones como Laudes del Domingo de Resurrección, se canta la antífona.  Luego, inicia la lectura del Salmo 150 y con una oración concluye la liturgia de la Vigilia Pascual.

Con el cirio Pascual encendido se anuncia la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

El Cordero de Dios ha vencido a la Muerte. Lo que recuerda lo escrito en Corintios 1, 15.55:

"¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?"

Para la cristiandad, Cristo ha resucitado.   Felices Pascuas. Aleluya.

 
ALELUYA, JESUS RESUCITO
23/03//08





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TODO ESPLENDOR Y TODO GLORIA

MINERVA LOPEZ MENDEZ

Fue a una mujer, María de Magdala, la primera a quien Jesús resucitado se apareció. Privilegio de privilegios el recibido por María Magdalena, quien según los Evangelios ungió a Jesús con aceite perfumado, aquella mujer por quien el Salvador expresó que al  hablar de tales hechos se hablaría de ella. María Magdalena, discípula de Jesús, a quien Santo Tomás de Aquino nombrara Apóstola de los Apostoles:

«¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?»
«A mi Señor glorioso, la tumba abandonada,
los ángeles testigos, sudarios y mortaja.
 ¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!
Venid a Galilea, allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos la gloria de la Pascua. »
"Primicia de los muertos,
sabemos por Tu gracia que estás resucitado;
la muerte en Ti no manda.
Rey vencedor,
apiádate de la miseria humana
y da a tus fieles parte en tu victoriasanta.
"

Para la Iglesia Católica la Resurrección de Cristo es piedra angular de la fe. La tristeza del  Viernes Santo, el lamento del Sábado Santo se disipa ante el esplendor y la gloria de Jesús  Resucitado,  lo cual se manifiesta sin reservas en el siguiente

HIMNO DE LA CARTA DE
SAN PABLO A LOS COLOSENSES:

 "Damos gracias a Dios Padre,
que nos ha hecho capaces de compartir
la herencia del pueblo santo en la luz.

Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas,
y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido,
por cuya sangre hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.

Él es imagen de Dios invisible,
primogénito de toda criatura;
porque por medio de Él
fueron creadas todas las cosas:
celestes y terrestres, visibles e invisibles,
Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades;
todo fue creado por Él y para Él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en Él.
Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos,
y así es el primero en todo.

Porque en Él quiso Dios que residiera toda la plenitud.
Y por Él quiso reconciliar consigo todos los seres:
los del cielo y los de la tierra,
haciendo la paz por la sangre de su cruz."

                                                                           

La historia de la cultura española y latinoamericana se ha enriquecido con la aportación de grandes pintores y poetas inspirados en diversos pasajes de la Biblia.

En la  literatura destaca Félix Lope de Vega y Carpio, (1562-1635) eximio poeta español quien escribió en sus Rimas Sacras el siguiente soneto:

"¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno escuras?

¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué estraño desvarío
si de mi ingratitud el yelo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el ángel me decía:
Alma, asómate agora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía!

¡Y cuántas, hermosura soberana:
Mañana le abriremos -- respondía --,
para lo mismo responder mañana!" 

Lope de Vega, también  denominado "Fenix de los ingenios"
También escribió el siguiente soneto, considerado uno de los más bellos de la literatura española del Siglo de Oro:

"Pastor que con tus silbos amorosos
me despertaste del profundo sueño:
tú, que hiciste cayado de ese leño
en que tiendes los brazos poderosos,

vuelve los ojos a mi fe piadosos

pues te confieso por mi amor y dueño
y la palabra de seguirte empeño
tus dulces silbos y tus pies hermosos.

Oye, pastor, pues por amores mueres,
no te espante el rigor de mis pecados,
pues tan amigo de rendidos eres.

Espera, pues, y escucha mis cuidados...
Pero ¿cómo te digo que me esperes,
si estás para esperar los pies clavados?

Su Santidad Benedicto XVI, ha dicho hoy en la Pascua de Resurrección lo siguiente, según la traducción distribuida por la Santa Sede:
 
Resurrexi, et adhuc tecum sum. Alleluia! He resucitado, estoy siempre contigo. ¡Aleluya! Queridos hermanos y hermanas, Jesús, crucificado y resucitado, nos repite hoy este anuncio gozoso: es el anuncio pascual. Acojámoslo con íntimo asombro y gratitud.

"Resurrexi et adhuc tecum sum". "He resucitado y aún y siempre estoy contigo". Estas palabras, entresacadas de una antigua versión del Salmo 138 (v.18b), resuenan al comienzo de la Santa Misa de hoy. En ellas, al surgir el sol de la Pascua, la Iglesia reconoce la voz misma de Jesús que, resucitando de la muerte, colmado de felicidad y amor, se dirige al Padre y exclama: Padre mío, ¡heme aquí! He resucitado, todavía estoy contigo y lo estaré siempre; tu Espíritu no me ha abandonado nunca. Así también podemos comprender de modo nuevo otras expresiones del Salmo: "Si escalo al cielo, allí estás tú, si me acuesto en el abismo, allí te encuentro... Porque ni la tiniebla es oscura para ti, la noche es clara como el día; para ti las tinieblas son como luz" (Sal 138, 8.12).

"Es verdad: en la solemne vigilia de Pascua las tinieblas se convierten en luz, la noche cede el paso al día que no conoce ocaso. La muerte y resurrección del Verbo de Dios encarnado es un acontecimiento de amor insuperable, es la victoria del Amor que nos ha liberado de la esclavitud del pecado y de la muerte. Ha cambiado el curso de la historia, infundiendo un indeleble y renovado sentido y valor a la vida del hombre.

"He resucitado y estoy aún y siempre contigo". Estas palabras nos invitan a contemplar a Cristo resucitado, haciendo resonar en nuestro corazón su voz. Con su sacrificio redentor Jesús de Nazaret nos ha hecho hijos adoptivos de Dios, de modo que ahora podemos introducirnos también nosotros en el diálogo misterioso entre Él y el Padre. Viene a la mente lo que un día dijo a sus oyentes: "Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar" (Mt 11,27).

 "En esta perspectiva, advertimos que la afirmación dirigida hoy por Jesús resucitado al Padre, - "Estoy aún y siempre contigo" - nos concierne también a nosotros, que somos hijos de Dios y coherederos con Cristo, si realmente participamos en sus sufrimientos para participar en su gloria (cf. Rm 8,17). Gracias a la muerte y resurrección de Cristo, también nosotros resucitamos hoy a la vida nueva, y uniendo nuestra voz a la suya proclamamos nuestro deseo de permanecer para siempre con Dios, nuestro Padre infinitamente bueno y misericordioso.

"Entramos así en la profundidad del misterio pascual. El acontecimiento sorprendente de la resurrección de Jesús es esencialmente un acontecimiento de amor: amor del Padre que entrega al Hijo para la salvación del mundo; amor del Hijo que se abandona en la voluntad del Padre por todos nosotros; amor del Espíritu que resucita a Jesús de entre los muertos con su cuerpo transfigurado. Y todavía nás: amor del Padre que "vuelve a abrazar" al Hijo envolviéndolo en su gloria; amor del Hijo que con la fuerza del Espíritu vuelve al Padre revestido de nuestra humanidad transfigurada.

"Esta solemnidad, que nos hace revivir la experiencia absoluta y única de la resurrección de Jesús, es un llamamiento a convertirnos al Amor; una invitación a vivir rechazando el odio y el egoísmo y a seguir dócilmente las huellas del Cordero inmolado por nuestra salvación, a imitar al Redentor "manso y humilde de corazón", que es descanso para nuestras almas (cf. Mt 11,29).

"Hermanas y hermanos cristianos de todos los rincones del mundo, hombres y mujeres de espíritu sinceramente abierto a la verdad: que nadie cierre el corazón a la omnipotencia de este amor redentor. Jesucristo ha muerto y resucitado por todos: ¡Él es nuestra esperanza! Esperanza verdadera para cada ser humano. Hoy, como hizo en Galilea con sus discípulos antes de volver al Padre, Jesús resucitado nos envía también a todas partes como testigos de su esperanza y nos garantiza: Yo estoy siempre con vosotros, todos los días, hasta el fin del mundo (cf. Mt 28,20). Fijando la mirada del alma en las llagas gloriosas de su cuerpo transfigurado, podemos entender el sentido y el valor del sufrimiento, podemos aliviar "las múltiples heridas que siguen ensangrentando a la humanidad, también en nuestros días. En sus llagas gloriosas reconocemos los signos indelebles de la misericordia infinita del Dios del que habla al profeta: Él es quien cura las heridas de los corazones desgarrados, quien defiende a los débiles y proclama la libertad a los esclavos, quien consuela a todos los afligidos y ofrece su aceite de alegría en lugar del vestido de luto, un canto de alabanza en lugar de un corazón triste (cf. Is 61,1.2.3).

"Si nos acercamos a Él con humilde confianza, encontraremos en su mirada la respuesta al anhelo más profundo de nuestro corazón: conocer a Dios y entablar con Él una relación vital en una auténtica comunión de amor, que colme de su mismo amor nuestra existencia y nuestras relaciones interpersonales y sociales. Para esto la humanidad necesita a Cristo: en Él, nuestra esperanza, "fuimos salvados" (cf. Rm 8,24)

"Cuántas veces las relaciones entre personas, grupos y pueblos, están marcadas por el egoísmo, la injusticia, el odio, la violencia, en vez de estarlo por el amor. Son las llagas de la humanidad, abiertas y dolientes en todos los rincones del planeta, aunque a veces ignoradas e intencionadamente escondidas; llagas que desgarran el alma y el cuerpo de innumerables hermanos y hermanas nuestros. Éstas esperan obtener alivio y ser curadas por las llagas gloriosas del Señor resucitado (cf. 1 P 2, 24-25) y por la solidaridad de cuantos, siguiendo sus huellas y en su nombre, realizan gestos de amor, se comprometen activamente en favor de la justicia y difunden en su alrededor signos luminosos de esperanza en los lugares ensangrentados por los conflictos y dondequiera que la dignidad de la persona humana continúe siendo denigrada y vulnerada.

"El anhelo es que precisamente allí se multipliquen los testimonios de benignidad y de perdón.

"Queridos hermanos y hermanas, dejémonos iluminar por la luz deslumbrante de este Día solemne; abrámonos con sincera confianza a Cristo resucitado, para que la fuerza renovadora del Misterio pascual se manifieste en cada uno de nosotros, en nuestras familias y nuestros Países. Se manifieste en todas las partes del mundo.

"No podemos dejar de pensar en este momento, de modo particular, en algunas regiones africanas, como Dafur y Somalia, en el martirizado Oriente Medio, especialmente en Tierra Santa, en Irak, en Líbano y, finalmente, en Tibet, regiones para las cuales aliento la búsqueda de soluciones que salvaguarden el bien y la paz. Invoquemos la plenitud de los dones pascuales por intercesión de María que, tras haber compartido los sufrimientos de la Pasión y crucifixión de su Hijo inocente, ha experimentado también la alegría inefable de su resurrección. Que, al estar asociada a la gloria de Cristo, sea Ella quien nos proteja y nos guíe por el camino de la solidaridad fraterna y de la paz.

"Éstos son mis anhelos pascuales, que transmito a los que estáis aquí presentes y a los hombres y mujeres de cada nación y continente unidos con nosotros a través de la radio y de la televisión.

¡Feliz Pascua!"

 



 

 

SABADO SANTO

 

 

 

 

Marzo 22-2008



MEXICO, DF.- Como todos los sábados de gloria, los mexicanos festejan la resurrección de Jesús echándose agua, pese a la prohibición de las autoridades.

Otra tradición popular es la "Quema de Judas". Esta vez al que quemaron fue al jefe del Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard.
La Virgen de la Macarena recibió las condolencia por la muerte de su hijo Jesús.
El Cristo Roto de Aguascalientes es muy milagroso.



 

 

VIERNES SANTO

 

 

 

 

Marzo 21-2008



LA PASION Y MUERTE DE CRISTO FUE RECORDADA Y REPRESENTADA IGUAL EN JERUSALEN QUE EN TODO EL MUNDO.
En el Vaticano
Polonia
Nueva York





MEXICO



Nueva Orleans



Costa Rica
Iztapalapa, DF
Iztapalapa, DF
Filipinas



JERUSALEN



Iztapalapa, DF.



 

 

JUEVES SANTO

 

 

 

 

Marzo 20-2008



La representaciòn de la Pasion de Cristo en Iztapalapa, DF., es una de las màs concurridas en Mèxico.
Millones de personas aprovechan la Semana Mayor para vacionar.
La sufrida ciudad de Mèxico descansa de marchas y mitines en esta temporada, en la que luce su belleza.
El Zòcalo de la Ciudad de Mèxico es uno de los màs visitados por los capitalinos.

DOMINGO DE RAMOS




JESUS DE NAZARET ENTRA TRIUNFAL A JERUSALEN








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